Siam me entrega hojas blancas (El camino)

Estoy convencido que Siam sabe algo que yo no
Me muestra el puño cerrado y dice que ahi conserva un sueño que yo nunca tendré
se muestra duro pero enternece con mi tristeza
algún día te contaré, -dice-

Siam sabe algo y tiene intenciones de contarme
siempre que venga abril,
Abre los ojos mientras observo el polvo del camino,
Me vigila desde sus pupilas

Siam sigue mis pasos
mis pasos se alargan en su mirada.

Una noche es la luciernaga
un cigarro encendido como una lámpara en mi corazón
Siam asiente con la cabeza observando el humo que se disuelve
sus dedos desatan remolinos invisibles
termina por agazaparse debajo de las sábanas.

A veces me hace despertar enmedio de la noche
con la mirada transparente
observamos juntos como duerme una mujer a nuestro lado
Siam acaricia sus cabellos
se acuesta junto al pecho de la mujer dormida
sincroniza su respiración con los latidos del corazón de ella
se convierte en su corazón
pero nunca la despierta.

Le enseño a tocar la lluvia
los insectos recorren nuestra piel como en una madriguera de murciélagos
Siam aprende el dolor
vigila que el silencio esté limpio
voltea la mirada y dibuja símbolos en mis manos
con su saliva.

Me muestra la casa,
camina a veces lejos de mí
se aleja y entonces
está más cerca.

Una tarde toma mi mano y me lleva,
miramos un trasto con lombrices en el suelo,
las vemos retorcerse y enredarse hasta confundirse en una sola
como una madeja de lenguas vivas,

Siam sonrié y su sonrisa es un grumo en la estática
el viento acaricia sus cabellos
cierra los ojos y sueña que sus rizos son las lombrices

Soy la medusa de las lombrices
me dice mientras grita,
pero sólo yo lo escucho
lo sabe,

patea el trasto y deja que las lombrices se dispersen en la tierra
luego llora
y se siente solo
y patea mis pantorillas
y me escupe.

Vete, me dice, pero si avanzo me sigue
soy el camino de Siam y él es mi sombra.

Siam aprendió del silencio
sabe que con el silencio puede morder mi corazón,
lo sabe,
me dice muchas cosas también en silencio,
abre la boca y me enseña su lengua
un rumor de campanas llega desde el otro lado del río.

A veces se incorpora y permanece inmovil en la tarde
me señala con el índice el poniente
dice donde quiere que la mariposa detenga su vuelo
dicta versos que nunca escribiré
planea irse y se va
pero regresa y me trae hojas blancas

Me dice que espere
y espero,
en esas páginas nacen estos versos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s